Crítica

Crítica: ‘Daredevil’ (Netflix) Las 3 temporadas: Todos somos el villano de la historia

Las series de Netflix sobre los superhéroes de Marvel nos dejaron tres entregas del Diablo de Hell’s Kitchen’ que se convirtieron en referentes del género

Por Jorge Ruiz

-
Crítica: Daredevil (Netflix): Somos el villano de la historia

Crítica: Daredevil (Netflix): Somos el villano de la historia - Especial (Cortesía)

La figura del héroe se ve generalmente asociada a una persona de valores morales absolutos, quien no se cuestiona sus acciones porque lo que él o ella hacen están siempre en el margen de lo correcto, y eso solo crea una imagen borrosa de lo que una decisión “correcta” se refiere. ‘Daredevil’ es uno de esos personajes que su línea moral siempre está en juego y reflexiona sobre sus actos. Y Netflix lo supo trasladar a la pantalla chica.

 En 2015 llegó a Netflix la primera temporada de ‘Daredevil’, un héroe sin superpoderes de Marvel que poco había llamado el interés del público ajeno a los cómics. Sí, ya existía un referente en el cine con Ben Affeck como el protagonista, pero quedó a deber mucho y rápidamente se quedó en el olvido. Por lo que era momento de iniciar algo diferente de lo que Marvel nos tenía acostumbrados en el UCM y apostar por algo diferente.

Te podría interesar: Así podría ser el regreso de ‘The Defenders’ de Netflix al UCM

Hoy en día las series de los personajes de Marvel han superado todo lo hecho anteriormente, pues sus entregas para Disney+ han trasladado toda la estructura de sus películas al formato de la televisión, pero lo que eso conlleva es repetir la fórmula que ya ha dado éxito, y solamente dosificar los momentos de acción y drama en capítulos de menos de una hora.

Te podría interesar: 'Daredevil' y 12 series de superhéroes que puedes ver en Netflix

Creada por Drew Goddard, quien solamente ha dirigido dos películas, ‘The Cabin in the Woods’ y ‘Bad Times at the Royale’, ‘Daredevil’ destacó en el momento de su estreno por mostrar un héroe diferente a lo visto en la gran pantalla. Y no por hacer todo más oscuro y “realista” como algunos se aventuraron a describir, no, sino por permitir que su protagonista reflexione sobre las consecuencias de sus actos.

En muchas las grandes producciones de superhéroes vemos cómo el protagonista por un momento se detiene a preguntarse si vale la pena hacer lo que hace y las repercusiones que eso tiene, pero no pasan más de diez minutos y de nuevo ya está pegándose de golpes con el villano en turno, y la audiencia nos quedamos con la idea de que realmente no importa las consecuencias si no sus actos.

La historia de 'Daredevil'

Pero llevo muchas palabras y no he hablado de qué se trata ‘Daredevil’. La historia sigue a Matt Murdock, un abogado ciego que perdió la vista en un accidente con una camioneta que transportaba químicos cuando era un niño. Posteriormente Matt pierde a su padre, un boxeador que al hacer tratos con la mafia, lo mandan asesinar y deja a su hijo solo.

Al crecer, Matt conoce a un viejo que lo adopta para enseñarle autodefensa y poder desarrollar sus otros sentidos al máximo. Todo ese entrenamiento lo prepara para poder luchar y es entonces cuando decide proteger el barrio ficticio de Hell’s Kitchen en Nueva York. 

A partir de aquí la historia se empieza a complicar y expandirse, a través de las 3 entregas conocemos villanos que harán las cosas difíciles para Matt, el ‘Punisher’, ‘Elektra’, o ‘Bullseye’, todos ellos personajes sacados de los cómics de ‘Daredevil’. Pero el del conflicto principal y el que hace crecer a Matt Murdock como persona y héroe es el de Wilson Fisk o mejor conocido como ‘Kingpin’ interpretado por Vincent D’Onofrio.

Daredevil y sus demonios

El villano principal de todas las tres entregas es el ‘Kingpin’ un magnate hombre de negocios que se opone a todas las medidas de Matt para hacer del barrio de Hell’s Kitchen y Nueva York un lugar mejor, libre del mal. Y ahí está la mayor diferencia con otras obras del género, que va más allá de presentar largos discursos para hacer más creíbles a sus villanos.

En las películas de superhéroes siempre escuchamos el discurso de los villanos que quieren destruir el mundo, apoderarse de él, o simplemente hacer el mal porque pueden, y si bien en algunos casos como el de Thanos tienen una filosofía detrás sigue sintiéndose poco cercano a la realidad. Matt Murdock y sus villanos son las dos caras de una misma moneda.

Cada antagonista que presenta ‘Daredevil’ es una cara de Matt que se enfrenta a sí mismo, el ‘Kingpin’ pone a prueba sus forma de llevar justicia, el ‘Punisher’ le demuestra que sus métodos no siempre son lo correcto, y por último ‘Bullseye’ lo hace reflexionar sobre cómo el público ve su imagen fuera de su propia mente. Y todas ellas son facetas que son llevadas de manera excelente en todas las entregas.

La construcción de cada personaje es creíble y real, aunque el momento de mayor caída para la serie es la mitad de su segunda temporada. Ya que hay un conflicto entre las dos tramas y se siente como una excusa para alargar innecesariamente la serie. Desvía su atención a una historia que no es interesante y además se hace tediosa por momentos muy largos.

Sí, al final logra repuntar y justificar esos momentos, pero el ritmo se pierde y se siente como un logro, pero porque anteriormente estaba perdida. Sin embargo, aún cuando ya se está familiarizado con el tono y los personajes de las dos temporadas hasta ese momento, llega la tercera y última entrega para subvertir todo lo construido y presentar nuevas reflexiones.

Para su entrega final ‘Daredevil’ fiel a su temática religiosa, se sumerge en el cuestionamiento de su fé, pues sus actos habían estado guiados ciegamente por sus creencias que lo llevaron a la decepción de sus actos. Desmotivado de su religión, Matt inicia el viaje de subida hasta el punto en el que deje de lado sus pensamientos y se libere de esas cadenas.

Y finalmente es ahí cuando ‘Daredevil’ brilla con luz propia de otras producciones del género, Matt Murdock no es un héroe que siempre tome la decisión correcta, y que su moral sea intacta e incorregible. No, simplemente es una persona que ha querido creer que existe bondad en cada uno a pesar de cometer actos repudiables, pero cree en el sistema y que podemos volver a tomar el camino correcto siempre. Y eso, es algo que no se ve todos los días con los superhéroes.

¿Te gustó el 'Daredevil' de Netflix?

0%
No 0%

Recibe todas las noticias en tu e-mail

Todo sobre streaming, series, cine, televisión y entretenimiento.

Debes completar tu e-mail Debes completar un e-mail correcto.
Ya estás suscrito a nuestro newsletter. Pronto recibirás noticias en tu correo.

Suscribirse implica aceptar los Términos y Condiciones

Sigue leyendo

Ranking

Más de Crítica